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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Afecta al movimiento

El Parkinson es un mal neurodegenerativo que afecta a una parte del cerebro, la que controla el movimiento de la persona y puede acabar, si no es tratado oportunamente, en el inmovilismo de los pacientes que sufren de este mal. El Parkinson no ha encontrado hasta ahora cura en la ciencia médica, a pesar de los variados y extensos estudios realizados sobre la enfermedad; tampoco se ha logrado, en consecuencia, hallar la forma de prevenirlo. Es sin embargo un mal que los profesionales médicos pueden tratar y de este modo van a conseguir una mejor calidad de vida para quienes lo sufren, controlando las manifestaciones que presenta.
Normalmente al Parkinson se le identifica por los temblores que suelen ocurrir en la mano, en un pie o en la mandíbula, pero ese es uno de los síntomas y que empiezan en un lado del cuerpo, para, avanzada la enfermedad, extenderse a ambos.
Los síntomas del Parkinson pueden ser los dolores en las articulaciones y la dificultad para realizar movimientos normales. Al escribir, la caligrafía cambia, volviéndose más pequeña e irregular. El enfermo se agota fácilmente y varía su carácter. Se pierde el movimiento automático y espontáneo lo que produce el que todas las acciones realizadas sean lentas: los movimientos que eran habitualmente mecánicos no se realizan con la velocidad acostumbrada antes. Generalmente los síntomas en un principio son leves y aumentan en notoriedad e intensidad con el tiempo, siendo comunes la depresión y la irritabilidad, esta última, sin causa alguna en apariencia. En la mayoría de los pacientes los síntomas aparecen en un solo lado del cuerpo, generalizándose después.
Es muy importante el diagnóstico y tratamiento médicos, pues los fármacos que se indiquen deben ser suministrados regularmente de acuerdo a la receta y su acción efectivamente monitoreada por un profesional.
El origen de la enfermedad es desconocido y como ya se dijo no se conoce aún su cura. A veces hay casos que pueden ser producidos por dependencia a ciertos medicamentos o a drogas; puede también ser un mal hereditario o deberse a algún traumatismo sufrido.
El Parkinson generalmente se da a partir de los 60 años, pero puede producirse más tempranamente hacia los 40, aunque estos casos son extraños. La enfermedad se presenta en hombres o mujeres y no hay alguna raza que esté libre de sufrirla.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna