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Categoría | Lesiones Físicas
2017-01-27 11:00:10

Agua fría o agua caliente: Cuál es mejor para aliviar dolores musculares

¿Sufres de dolores intensos musculares y no sabes cuál es la mejor manera de calmarlos? Tanto el agua fría como el agua caliente son métodos conocidos y bastante simples para eliminar – o por lo menos, aliviar- los dolores en los músculos; sin embargo, ¿sabes cuándo y cómo elegir la temperatura correcta?

 

 

Terapia con agua fría

 

Si tienes una articulación o un músculo inflamado que te está causando mucho dolor, lo primero que deberías hacer es reducir el flujo sanguíneo hacia el área afectada, pues reduciría la hinchazón y poco a poco el dolor. Esto lo puedes lograr aplicando agua fría directamente en la zona. La también llamada “terapia fría” es muy efectiva para calmar el dolor de los músculos, ¿cómo la puedes aplicar?

 

  • Con un paño frio (una toalla con cubos de hielo) mantén presión sobre el área inflamada por lo menos por 20 minutos, cada 4 o 6 horas, durante 3 días.
  • Toma una ducha de agua fría sobre la zona afectada durante algunos minutos; asegúrate que el agua no esté helada.

 

Es importante mencionar que el hielo y agua fría son especialmente efectivos en lesiones “nuevas”. Para dolores de espalada, este tipo de terapia no es recomendable, ya que usualmente este tipo de problemas son causados por “nudos musculares” que pueden agravarse por una temperatura muy fría.

 

 

Terapia con agua caliente

 

Aplicar un paño caliente sobre el área inflamada puede ayudar a aliviar el dolor y relajar los músculos, mejorando, además, la circulación de la sangre en el punto del dolor.

 

Se dice también que el calor es psicológicamente tranquilizador, ya que se le atribuyen propiedades analgésicas que pueden ayudar a calmar episodios de estrés, ansiedad o depresión.

 

Si hablamos de artritis, esta terapia de agua caliente es mucho más efectiva que la de agua fría, ya que ayuda a tratar dolores crónicos musculares.

 

¿Cómo aplicar esta terapia?

 

  • Utiliza un paño (o bolsa) de agua caliente y ubícalo sobre el área de dolor por 20 minutos, 3 veces al día.

 

Es necesario destacar que el agua caliente o un tratamiento con altas temperaturas no son recomendable para todos tipos de lesiones. Si la piel está caliente, roja o inflamada, el tratamiento con agua fría es la mejor opción.

 

 

Si bien, aún no está definido claramente todos los beneficios de este tipo de tratamiento, pues tanto el agua caliente como el agua fría son bastante efectivos en diversas circunstancias, sobre todo cuando se trata de lesiones menores. Si tienes una lesión mucho más grave, te recomendamos visitar a un médico especialista para que te oriente con un diagnostico mucho más preciso.

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