Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Cabello al viento

El cabello es uno de los grandes olvidados del verano.
El clima, el calor, la luz solar y el agua del mar actúan sobre el cabello, muchas veces negativamente sin que esto sea advertido sino cuando hay consecuencias que pueden ser difíciles de reparar o corregir.
El cabello está vivo; no es solamente un adorno que hay que peinar, sino que se nutre, crece, envejece con los años, puede padecer enfermedades y en la estación veraniega, sin los cuidados convenientes, va a sufrir.
La luz del sol “quema” el cabello y lo puede volver reseco y pajizo, inclusive es posible que afecte su color cuando está permanentemente expuesto. El agua de mar también altera el normal balance del cabello y elementos como el yodo o la sal, (presentes en ella) van a crear problemas.
Lo que hay que hacer es dedicarle un tiempo para lograr que los peligros se conjuren. Un buen lavado de cabeza con champú, el uso del acondicionador y el cepillado suave y continuo, todos, darán al cabello lo necesario para que éste siga fuerte y vital.
Luego de volver de la playa, hay que asegurarse de quitar los residuos que pueden haber dejado tanto el agua marina y la arena, aunque no estén a simple vista. Recordar que un buen lavado de cabeza es indispensable y que va a eliminar esa sensación de “cabello pegajoso o tieso” que es muy real y se nota.
Hay que establecer un verdadero balance, con el cuidado del cabello. No se trata tan sólo de verse bien, sino de estar totalmente saludable.
La salud del cabello se refleja inmediatamente en su brillo y un cuidado veraniego escrupuloso, lo va a mantener saludable y brillante.
En el verano todos debemos disfrutar y el cabello necesita no solo que se acuerden de él, sino que se le dedique el tiempo necesario y el cuidado conveniente (cosa que no es muy difícil ni costosa de conseguir) para que responda con vitalidad, esa que gusta a todos y enorgullece a quien la muestra.
El cabello también veranea y uno debe estar brillante y con salud.
¡Saludables de la cabeza a los pies: es la mejor manera para todos de vivir el verano!