Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

Sin dudas

Consulta con el médico
sin dudas
Lo peor es quedarse con alguna duda cuando se quiere saber algo o se obtiene información. Especialmente si se trata de la salud.
Muchas veces hay detalles que se pasan por alto o “se suponen”, pueden ser muy significativos y no se han tomado en cuenta.
La salud es algo serio y las dudas respecto a ella deben ser despejadas. Cuando se consulta con un médico sobre algún tema específico, no se trata de decir lo primero que uno siente o lo que se le ocurre. No se trata tampoco de llevar la preocupación hasta el extremo de obsesionarse, pero sí de ser claro y hacer todas las preguntas que se crea pertinentes respecto del tema.
El médico es un profesional que ha estudiado una carrera que le permite poner al servicio de sus pacientes su conocimiento y además la experiencia que ha ido ganando a lo largo del tiempo con el trabajo. Pero ante todo, el médico es un ser humano, que comprende perfectamente lo que su paciente está sintiendo y se encuentra dispuesto a hallar la solución al problema.
Es aquí donde se debe cooperar con él tratando de ser lo más específicos posible para relatarle los síntomas que nos aquejan y las circunstancias en que ellos se dan.
Habrá muchas preguntas y estas vendrán de los dos lados; lo importante es que el paciente sepa lo que va a preguntar, porque el profesional médico no es un adivino. El médico va a tener en cuenta lo que se le diga y en base a sus conocimientos y experiencia, recetará. A veces hay pacientes que quieren “tener” algo y tratan de expresar lo que en realidad no sienten. Existe el paciente llamado hipocondríaco, que es aquel que se imagina enfermedades y dolores que están allí: en su imaginación, pero CREE tenerlas. No habrá que descartar que esté enfermo, pero es el médico, el que verdaderamente sabe, quien va a hacer la evaluación.
A una cita médica hay que ir preparados y claros; mientras más específico se sea, el diagnóstico se facilitará. Que no quede ninguna duda es lo mejor porque así se sabrá exactamente qué se tiene y cuál será la cura o tratamiento.
Una consulta con el médico implica mucho más que unas preguntas o “tengo un dolor acá”. Hay que tomarla en serio y ser absolutamente sincero. Estamos consultando sobre nuestra salud.