Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

COMER, COMER Y VOLVER A COMER ¿NECESIDAD O ENFERMEDAD?

La bulimia es una enfermedad psíquica, hay que tenerlo claro.
Es cierto que la manifestación es física y se expresa en comer mucho y varias veces en un día, por ejemplo; generalmente son comidas que engordan pero no alimentan.
Es una compulsión a comer, lo que hace que el individuo no se mida y muchas veces coma a escondidas, sabiendo que no debe hacerlo, pero pensando que después se provocará el vómito para “expiar su culpa”. Este desorden se origina por lo común en una autoestima que es muy baja, ya que la bulimia generalmente trae aparejada la anorexia, como enfermedad psíquica también, por la que la persona se ve excesivamente gorda a sí misma y en su afán de obtener una figura más delgada, deja de comer y enflaquece, enfermando físicamente de forma severa.
La bulimia es un mal propio de las mujeres, principalmente, las que están en la edad adolescente y se suele dar en sociedades ricas y con abundancia.
Tanto la bulimia como la anorexia son “enfermedades modernas” que suelen tener como causa las presiones sociales en personalidades no bien definidas y que provocan desórdenes que en el fondo lo que buscan es corregir algo que “sienten” que está mal para conseguir la aceptación de los demás.
La bulimia requiere atención médica y tratamiento, que suele ser largo, por las dificultades que se enfrentará con el paciente en cuanto a su aceptación de la dolencia y porque hará lo posible por ocultar los desórdenes alimenticios que constituyen alguno de los síntomas.
Es posible detectar la bulimia por ciertas alteraciones en la conducta usual de las personas, como es la negación a comer en familia o darse los llamados corrientemente “atracones”. Estos son solo ejemplos, pero no manifestaciones únicas.
Muchas veces el bulímico se esconderá en el baño buscando inducirse el vómito, como ya mencionamos y esta es una señal que hay que tener en cuenta y detectar.
La persona bulímica requiere vigilancia paciente y continuada, pues no es fácil erradicar el mal. Es preciso fomentar la autoestima de las pacientes, haciéndoles ver que su figura física está bien, que su desorden no tiene sentido y necesitan ayuda.
Hay que diferenciar la bulimia, que es, repetimos una enfermedad, del “mucho comer” que tampoco es saludable pero no suele tener las mismas raíces.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna