Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Cuando calienta el sol…

El sol es alegría, luz, beneficios y salud.
Mucho sol puede resultar en poca o mala salud.
¿Cómo es esto? Es bien cierto que todo exceso es malo y en el caso del sol no se hace excepción a la regla. Los rayos solares queman y esto es algo de lo que puede dar fe nuestra piel, luego de algún rato expuesta a la luz solar: se pone caliente y después se enrojece y puede “arder”. Las palabras que usamos: “arder”, “calentarse” y “enrojecer” tienen que ver con las quemaduras. Y eso es lo que pasa, pues los rayos solares queman la capa superficial de la piel primero y los llamados “rayos UV” o ultra violeta, que no podemos ver, actúan también y la exposición seguida al sol, sin ninguna protección puede causar cáncer a la piel.
Ese beneficioso sol que nos llena de energía puede ser peligroso en demasiada cantidad: por eso se recomienda protegerse si se va a tomar sol o a estar debajo de él al aire libre.
Las horas clave en un día soleado van desde las 11.00 am hasta las 3.00 pm, aproximadamente. Ahí es cuando nuestra piel recibe más y directamente los rayos solares. El uso de bloqueadores debe convertirse en una costumbre cuando haya exposición, así como llevar ropa ligera, sí, pero de preferencia con mangas largas. La cabeza debe cubrirse con un sombrero y que el ala de éste sea lo suficientemente ancha como para dar sombra: hay que recordar que no es una competencia de modas lo que está en juego sino la salud. Los anteojos para el sol (de buena calidad y no los que se compran en cualquier sitio o, de nuevo, por “moda”) son necesarios para proteger a los ojos.
Es importante tener en cuenta que el sol, aunque esté a millones de kilómetros, es una fuente incandescente de energía que emite rayos que llegan a la Tierra y si son capaces de quemar a las plantas, no es difícil comprobar lo que puede hacer a la delicada piel de las personas.
No se trata de asustar a nadie, pero sí de lograr que se prevenga. El cáncer a la piel es cada vez más común como padecimiento y es necesario hacer lo posible por evitarlo. Toda medida de precaución será poca. O sea que “cuando calienta el sol”… ¡hay que cuidarse!

Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna