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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

¡Cuidado con esa tos...!

La tuberculosis pulmonar es una enfermedad que resulta altamente contagiosa y se transmite por el aire, al compartir con enfermos, espacios cerrados y sin adecuada ventilación, por ejemplo. Son muchas las cepas de micro bacterias las que la ocasionan y que se esparcen por el ambiente con las toses o estornudos de quienes sufren el mal.
La tuberculosis pulmonar está extendida de tal manera, que es un verdadero problema sanitario y lo preocupante es que el Perú es el segundo país con más índice de TBC de América del Sur.Se debe tratar a los infectados y cuidar que las condiciones de vida eviten el hacinamiento que promueve la enfermedad, así como la mala alimentación entre otras varias causas.
Este mal no se circunscribe a los pulmones sino que puede atacar a otros órganos del cuerpo. La tuberculosis que afecta otros órganos tendrá síntomas diferentes, de acuerdo al área que esté atacando.
En la tuberculosis pulmonar son tristemente típicos los esputos sanguinolentos, así como la tos crónica, que por lo general van unidos. Otros síntomas que se debe tener en cuenta son la pérdida de peso, los sudores nocturnos, la dificultad respiratoria, el dolor del tórax, los silbidos que se produzcan al respirar, la fatiga crónica.
La tuberculosis no curada es mortal y desgraciadamente por el tiempo que toma tratarla y la regularidad y constancia que hay que tener para someterse al proceso de medicación, hacen que a veces se desista de éste, lo cual es peligroso ya que se propicia recaídas que pueden ser fatales y también se corre el riesgo de contraer especies mucho más resistentes de la enfermedad.
Apenas exista algún síntoma, se debe visitar al médico, sobre todo si estos aparecen luego de haber frecuentado lugares de riesgo. Es el médico el que diagnosticará y ha de prescribir el tratamiento, que como se dijo, es largo, pero el paciente debe seguir las instrucciones recibidas al pie de la letra. El combate contra la enfermedad suele incluir fármacos diferentes (antibióticos específicos) que solo el médico puede recetar como parte del tratamiento, que es absolutamente personal.
La tuberculosis es una enfermedad muy resistente y hay que estar preparado para una larga etapa que permita mejoría y curación.