Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

¡No te agaches!

Posturas peligrosas
¡no te agaches!
Muchas veces se cae algo y nosotros nos apuramos en agacharnos para recogerlo.
Lo hacemos doblando la cintura e inclinándonos en vez de tomar la posición correcta para hacerlo, que es doblar las rodillas y ponernos en cuclillas. Este acto tan simple puede evitarnos en el futuro problemas con la columna, que suelen ser muy dolorosos.
Reaccionamos instintivamente, haciendo lo primero que se nos ocurre y en realidad, con pensar un poquito, estaremos evitando males a futuro.
En general creemos que “cualquier postura es válida” y forzamos al cuerpo a realizar verdaderas contorsiones que cobran su precio de inmediato o a plazos.
No alcanzamos a tomar algo y no sólo nos empinamos, sino que estiramos los brazos y las manos tratando de llegar. ¿No sería más lógico tener una pequeña escalera o recurrir a algo seguro para subirnos sobre ello y “crecer”?
Cuando se es joven estos “esforzados esfuerzos” suelen pasar desapercibidos, pero con el tiempo aparecen dolores, dificultades de movimiento e “inexplicables” limitaciones físicas. Son el fruto de una inconsciencia personal que no ha buscado los caminos lógicos sino los más rápidos.
El cuerpo humano tiene cables, poleas, soportes y bisagras que permiten realizar los movimientos y a veces estos parecen increíbles. Huesos, músculos, tendones, articulaciones y nervios se unen para posibilitar que hagamos lo que hacemos. Sin embargo, como a toda máquina, debemos cuidar a nuestro cuerpo y no exigirle más de lo que puede dar.
Es verdad que con entrenamiento y constancia se puede lograr algo que asombre, pero la mayoría de nosotros no somos acróbatas profesionales. Es más: los acróbatas profesionales cuidan mucho su cuerpo porque este es su instrumento.
Pensemos siempre antes de efectuar un movimiento y veremos que hay una forma correcta de hacerlo, sin dejarnos ganar por el impulso.
Nuestra salud nos lo agradecerá siempre, especialmente si somos jóvenes, en el futuro. Y para los mayores: siempre es mejor tener cuidado.