Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Nutrición
2016-04-12 00:00:00

EJERPLAYA

Es muy importante hacer ejercicio, sobre todo si se quiere estar saludable.
El verano es una temporada en que, por el calor, hacerlo cansa más y los ratos de ocio que podemos, se los dedicamos a la playa. Precisamente en esos momentos en que disfrutamos del aire libre, el mar y el buen clima, son los más propicios para hacer lo que hemos llamado “ejerplaya”: ejercicios para hacer en la arena de la playa y donde unos minutos van a redundar en beneficio para la salud.
Lo primero que hay que hacer es elegir la hora: nunca entre las 11.00 am y las 4.00 pm; es cuando el sol resulta más fuerte y peligroso. No importa que el brillo solar “no se vea”, porque por la posición del astro rey hace que sus rayos lleguen directamente y afecten la salud. En segundo lugar, no hay que olvidar de echarse un bloqueador de factor adecuado: mientras más alto, mejor. Hay que renovarlo por lo menos cada tres horas. No se debe buscar NINGUNA EXCUSA para no usarlo. La piel y la salud lo van a agradecer.
-La arena es un material que ofrece resistencia y un buen ejercicio es caminar hundiendo los pies en ella. No es difícil y las piernas van a trabajar un poco más. Lo natural es sentirse cansado, especialmente si no se hace ningún ejercicio. No se debe exigir demasiado al cuerpo, sobre todo al principio. Beber agua si se tiene sed.
-Poner las manos detrás de la nuca y en puntas de pies subir y bajar. Los músculos gemelos de las piernas estarán trabajando.
-Echarse cara arriba en la arena y flexionar la cintura, tratando de tocarse las puntas de los pies con las puntas de los dedos. Trabajan los músculos abdominales.
-De pie, con las manos en la nuca, voltear el torso de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Trabajarán los músculos de la espalda y la cintura.
-Hacer series de diez repeticiones para cada ejercicio, con un descanso entre ejercicio y ejercicio de por lo menos 5 minutos.
-Nunca hay que tratar de ejercitarse “de golpe”, conforme se vaya uno acostumbrando, se puede subir la intensidad. No hay que hacer ningún ejercicio “en frío”. Flexiones y pequeñas caminatas por la orilla del mar, ayudarán a “calentar” los músculos. No hay que confundir el “calor” ambiental, con esto.
Ante cualquier síntoma alarmante hay que detenerse y buscar ayuda médica.
Estos ejercicios playeros no pretenden sustituir a otros, ni aquellos que se hagan en un gimnasio, bajo la supervisión de entrenadores profesionales. Es una forma de aprovechar la playa y sentirse bien.