Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Nutrición
2016-04-12 00:00:00

¿Es el diablo lo dulce?

Al comer siempre nos recomiendan que tengamos mucho cuidado con lo dulce y tienen razón, aunque dependerá de qué “dulce” se esté hablando, siempre es mejor tener en cuenta algunas cosas, que ignorarlas y por ellas correr algún peligro.
Cuando se habla de “dulce” por lo general se está haciendo referencia al azúcar.
Azúcar es como se llama a la sacarosa que se obtiene de la caña de azúcar o la remolacha; es pues un endulzante natural, cristalizado y sólido que está compuesto básicamente por cristales de sacarosa sueltos, que ha sido conseguido mediante un proceso industrial.
El azúcar así obtenido llega a nuestras mesas, se utiliza en repostería, cocina, panadería y en muchísimos productos comestibles y bebidas. La expresión “esto es puro azúcar” al referirse a algo, nos habla de lo dulce que es.
El azúcar es una molécula muy pequeña, que pasa rápidamente del intestino a la sangre y su cantidad es normalmente regulada por nuestro cuerpo para que el azúcar en la sangre se mantenga en el nivel correcto. Cuando hay mucha azúcar en la sangre se produce hiperglucemia y cuando hay poca, se llama hipoglucemia: los dos extremos son malos y provocan trastornos en el organismo.
La insulina es la hormona que regula la cantidad de azúcar o glucosa en la sangre. Al “llenarse” la sangre de glucosa, glucosa que el organismo no puede regular por producir poca o ninguna insulina, se produce la diabetes (hiperglucemia). Los diabéticos necesitarán conseguir la insulina externamente y ésta se obtiene por medio de inyecciones.
En la vida moderna, los alimentos industriales contienen grandes cantidades de azúcar y de grasas que nuestro cuerpo no puede procesar de manera normal. Ello va a producirnos problemas de salud, algunos de los cuales pueden ser muy graves. El azúcar, ingerido bajo diferentes presentaciones, se convierte en un verdadero enemigo, que en vez de producir energía, produce problemas.
Es necesario que vigilemos y controlemos la ingestión de azúcar, en cualquiera de sus formas para que nuestro metabolismo no se altere. El exceso de azúcar es dañino y sus consecuencias podrían ser fatales.
El dulce puede gustarnos mucho, pero tenemos que pensar siempre en nuestra salud: nuestra buena salud. El azúcar puede ser un “dulce demonio”.