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Categoría | Nutrición
2016-04-12 00:00:00

¿Un chocolate?

La discusión sobre lo malo o las bondades del chocolate, parecen inclinar la balanza hacia lo segundo. El chocolate es parte de nuestra historia, conocido y consumido desde la antigüedad en diferentes formas. Hoy, lo más común es que nos lo ofrezcan en forma de pastilla, bajo una de sus múltiples variedades: el chocolate es un dulce mundial.
El principal ingrediente del chocolate, sabemos que es el cacao (Theobroma cacao), que no se sabe exactamente de donde procede, pero cuyo primer rastro de uso humano se encuentra en territorio mexicano o centroamericano,mucho antes de la llegada de los españoles.
Al parecer el cacao era al principio consumido en forma líquida como parte de una función ritual y se habría elaborado en base a la fermentación de la pulpa del cacao. Posiblemente fue “aderezada” con picante luego y se convirtió en la bebida preferida por la realeza, que era consumida en vasos especiales. También fue considerado un alimento muy vigorizante que se podía consumir mezclado con una masa formada por harina de maíz, chiles y miel.
Sus granos eran tan valiosos, que fueron considerados como moneda o medio de cambio.
Mayas y mexicas (los aztecas), disfrutaron del “xocolatl” como se le llama en lengua náhuatl. Existen recetas muy antiguas para prepararlo, que dan una bebida espumosa a la que se habrían agregado diferentes ingredientes según el gusto. El resultado fue una bebida picante y que, por las propiedades del cacao, brindaba mucha energía. Hay que decir que el cacao contiene alcaloides como la teobromina y la cafeína, que le dan esas propiedades energizantes.
Seguramente Hernán Cortés lo introdujo en España y de allí, poco a poco se fue difundiendo por Europa.
Mucho tiempo ha pasado y hay mucha historia detrás de esa bebida considerada sagrada, hasta llegar a la pastilla de chocolate que hoy comemos.
Mucha experimentación, fórmulas, modos de consumir el chocolate y razones para hacerlo, nos ofrecen hoy lo que resulta un dulce que se come en todo el mundo.
Hay multitud de formas, combinaciones con otros ingredientes, recetas y tipos de chocolate, pero al final tenemos ese sabor que es único y que nos gusta a todos.
El chocolate tiene proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas y su alto contenido de flavonoides ayuda a proteger al organismo de múltiples enfermedades.
El chocolate “nos hace sentir bien”, porque activa la producción de endorfinas, unas sustancias segregadas por la glándula pituitaria y el hipotálamo, que tienen, entre otras propiedades, la de causarnos una placentera sensación de bienestar. Por esta razón el chocolate es visto como un premio, muchas veces el premio personal que uno mismo se concede.
Es cierto que va a depender del estado de salud de cada persona, el consumo que se realice de él, teniendo en cuenta también que un exceso en comer chocolates siempre será dañino para el organismo; pero comerlo con moderación esta golosina histórica nos va a beneficiar.
El gusto de cada uno decidirá el tipo de chocolate a elegir, lo que hay que tener en cuenta siempre es que por más que nos guste, no debemos abusar de él.