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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

EL DOLOR ES INCALCULABLE…

Los cálculos renales pueden producir dolores muy grandes, lo suficiente como para provocar un desmayo en el que los sufre.
Los cálculos renales tienen pequeños cristales y son masas sólidas ( un cuerpo extraño que se va formando) y se pueden presentar en número de uno o más en el riñón o en el uréter y generalmente toma semanas o meses en formarse.
Son bastante comunes y pueden ser de tipo hereditario (a veces los sufren algunos bebés prematuros). Existen diferentes tipos de cálculos renales: de calcio (los más comunes), de cistina, de estruvita (mineral de la clase de los fosfatos) o de ácido úrico (más comunes en los hombres que en las mujeres).
No suelen haber síntomas hasta que el cálculo empieza a bajar por un uréter y lo obstruye, impidiendo que la orina, que va del riñón a la vejiga, fluya. Es necesario tomar bastante líquido, pues el ser humano debe producir al menos un litro de orina al día.
El principal síntoma es ese dolor intenso que comienza de improviso en el área abdominal o a un costado de la espalda, con irradiación a la ingle o a los testículos pudiendo desaparecer de pronto. Otros síntomas de cálculos pueden ser el color anormal de la orina y la existencia de sangre en ella, náuseas, vómitos, fiebre o escalofríos.
El tratamiento debe hacerlo un médico y en la Clínica se examinará al paciente y luego de los análisis que indique el médico para corroborar su diagnóstico,(que se realizan en la misma Clínica), se procederá al tratamiento que va a depender del tipo de cálculo que sea y la gravedad que presenten los síntomas.
Los cálculos renales son muy dolorosos, pero dependiendo de su tamaño podrán salir solos (y luego deben ser analizados) o requerir de intervención médica para eliminarlos.
Es importante volver a recalcar la necesidad de tomar agua abundante cada día (unos 6 a 8 vasos), porque es uno de los modos con que se puede evitar la formación de cálculos renales que no se suelen notar hasta cuando el dolor es muy intenso.
Hay que recordar que es el médico a quien se debe acudir de inmediato cuando exista algún síntoma.