Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

El verano a tus pies

La estación de la despreocupación y la alegría llegó trayendo días soleados, vacaciones playeras y mucho más que puede verse empañado si no existen los cuidados y precauciones necesarias.
Los pies, generalmente liberados, disfrutan, pero hay que cuidarlos, no solo estéticamente, sino preocuparse porque estén saludables.
La excesiva humedad y el calor los afectan y muchas veces un día de playa puede ser desastroso para los pies.
Es de suma importancia mantenerlos secos y tratar que descansen, porque la humedad suele ser un excelente ambiente para que aparezcan los hongos. A veces el contagio de estos se da por la arena en la playa o simplemente por descuido en lo que debe ser una escrupulosa limpieza. Puede parecer obvio pero se debe conservar las uñas cortas y cuidadas. Los hongos que las atacan, además de afear las uñas estéticamente, son peligrosos, contagiosos y difíciles de erradicar.
Un buen consejo es acudir a un especialista en los pies, un podólogo; más que únicamente por una cuestión cosmética, porque es el profesional que sabe tratarlos, prevenir los problemas y solucionarlos si se presentan.
Es el podólogo quien aconsejará qué tratamiento seguir en cada caso cuando de dificultades se trate; sin embargo cada persona tiene que ser la primera en preocuparse por sus pies y la salud de estos.
Hay que pensar que son órganos que trabajan mucho todo el día, dando un servicio primordial de traslación; caminando, moviéndose y soportando el peso del cuerpo.
Por lo general hacen notar su existencia cuando están cansados, duelen, tienen alguna herida o sufren de enfermedad; recién entonces la persona se acuerda de ellos y se da cuenta de su importancia.
El verano es una estación de pies expuestos… Expuestos también a muchos peligros de salud que crean problemas. Hay que cuidarlos especialmente.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna