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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Enfermedad renal crónica

¿Qué es?
La Enfermedad Renal Crónica (ERC), es la pérdida de la función de los riñones, que se da lentamente, con el tiempo. Su principal función es la de eliminar el exceso de agua del cuerpo y los desechos que este produce.
¿Cómo se ocasiona?
Son la diabetes y la hipertensión arterial las causas más comunes de producirla en la mayoría de los casos y es una enfermedad que empeora con el tiempo. La pérdida de la función tarda por lo general meses o años en suceder.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la ERC pueden ser los de otras enfermedades y son muy variados; entre ellos se puede citar la sensación de fatiga y malestar general, dolores de cabeza, inapetencia, náuseas, piel seca, pérdida de peso y picazón generalizada (llamada también prurito).
Cuando la función renal empeora se podrá tener la piel anormalmente clara u oscura, dolor de huesos, somnolencia/confusión, problemas de concentración mental, calambres; entumecimiento de manos, pies u otras partes; sed excesiva, mal aliento, facilidad para hacer hematomas o sangrado, heces con sangre, frecuente hipo, impotencia o muy bajo interés sexual, cese de los períodos menstruales, problemas del sueño (apnea que interrumpe el sueño, insomnio, síndrome de las “piernas inquietas”); edema (hinchazón) de pies y manos, vómitos (especialmente por las mañanas).
Tratamiento.
El médico nefrólogo (especialista en riñones) es quien va a indicar el tratamiento a seguir, pero el paciente debe colaborar activamente y no fumar, hacer ejercicio regularmente (hay que consultar siempre con el médico antes de empezar), las comidas deben ser bajas en grasa y colesterol, no ingerir demasiada sal o potasio y mantener el nivel de azúcar en la sangre bajo control.
Controlar la presión arterial va a poder lograr que se retrase un mayor daño al riñón.
Hay que cerciorarse que todos los médicos con los que se consulte sepan que el paciente tiene ERC.
¿Cómo se previene?
Ya se ha indicado que es necesario no fumar, mantener unos hábitos sanos de vida, el control de la hipertensión arterial, etc. Hay que seguir los controles médicos si se padece de esta enfermedad o de diabetes, evaluando siempre la función renal.
Reducir al mínimo el consumo de alcohol y repetimos que de sal y azúcar.
La ERC puede prevenirse. Los riñones son filtros y su “mantenimiento” y buen funcionamiento en gran parte dependen del paciente. Hay que acostumbrarse a una vida sana y libre de excesos. Los síntomas primarios de esta enfermedad pueden ser poco notados y es por eso que su progresión es lenta, pero finalmente se manifiesta, generalmente en un estadio avanzado.