Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Está en el aire y contagia...

La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa, letal en muchos casos, es un verdadero peligro por su gran incidencia y por lo fácil que resulta contagiarse de ella si no se observan los cuidados mínimos necesarios.
La TBC, como también se le llama a la tuberculosis, ataca principalmente a los pulmones, pero puede afectar a otras partes del organismo. Varias cepas de micro bacterias la producen y quienes tienen la infección la propagan fácilmente cuando tosen, estornudan o a través de los fluidos respiratorios que esparcen por el aire.
Es típico de la tuberculosis pulmonar el que el enfermo infectado presente tos seca y persistente y expela esputos sanguinolentos. Otros síntomas serían el que se pierde peso ostensiblemente y suelen haber sudores nocturnos. Los síntomas de que otros órganos están afectados varían mucho, pero siempre hay que tener en cuenta cuando se detecte algo raro y no usual en el organismo y su comportamiento.
Hay zonas que favorecen la propagación de la tuberculosis, como los lugares cerrados de escasa o nula ventilación y atestados de gente (como por ejemplo los microbuses de transporte público). Los ambientes “cargados” que denotan existencia de multitudes y poca ventilación, son también posible fuente de contagio.
El tratamiento de la enfermedad es largo, debe ser indicado por un médico y constantemente monitoreada la evolución del mal. Por lo general se le combate por medio de antibióticos para lograr la eliminación de las bacterias, pero como ya queda dicho, el tratamiento es largo, muy difícil, requiriendo la colaboración y atención total del enfermo.
La tuberculosis puede prevenirse especialmente, con el tratamiento que se brinde a quienes sufren el mal, para evitar el contagio.
La pobreza, la suciedad y el hacinamiento, así como una alimentación deficiente, son factores que pueden hacer que la terrible tuberculosis aparezca y se expanda.
En algunos lugares la enfermedad puede ser casi epidémica y el tratamiento anti tuberculoso es una necesidad en la que el Estado debe intervenir decididamente a través de sus organismos de salud, lo que no quiere decir que se descuide en forma individual la atención sobre esta enfermedad que está demostrando ser resistente, presentar variedades y en casos no atendidos a tiempo, ser mortal.

Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna