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Categoría | Lesiones Físicas
2017-12-25 10:00:31

Fracturas: ¿Cómo identificarlas?

Una de las experiencias más dolorosas que podemos sufrir es la de una fractura. Esta puede producirse por un golpe, accidente, o por someter al hueso constantemente a pesos, fuerzas o presiones elevadas. La fractura se define como “discontinuidad del tejido óseo”, o dicho más fácilmente, el quiebre o rompimiento del hueso.

Como sabemos, las fracturas pueden ocurrir a cualquier edad, pero es durante la infancia (por las actividades y juegos de impacto de los niños) y la ancianidad (debido al debilitamiento de los huesos) cuando estamos más expuestos. En cualquier caso, se trata de una emergencia que debe ser tratada por el especialista cuanto antes.

jugador fracturado

¿Cuáles son los tipos de fracturas?

Básicamente, podemos distinguir dos tipos. Las “fracturas abiertas”, son las que están acompañadas de una herida visible, por la que incluso puede sobresalir el hueso roto. Además de lo impactantes que pueden ser, conllevan el peligro de provocar infecciones o contaminaciones.

Por otro lado, están las “fracturas cerradas”. En estos casos, la rotura del hueso no implica que se produzca una herida en la piel. Existen distintos niveles de complejidad. Puede tratarse de una fractura estable, en la que el hueso está apenas fuera de lugar, o una fractura conminuta, en la que el hueso se rompe en 3 o más partes.

¿Cómo reconocer una fractura?

Muchas personas refieren haber escuchado un crujido o sonido inequívoco de que se ha quebrado un hueso. El dolor intenso y constante en la zona afectada es otro síntoma frecuente. Si la persona no puede expresar dónde es el dolor, veremos que intenta protegerse la zona afectada.

Por otro lado, la persona es incapaz (o se le dificulta mucho) realizar movimientos con la articulación dañada, lo que se conoce como impotencia funcional. Asimismo, se presentan hematomas en la zona, así como hinchazón y deformidad en las articulaciones cercanas.

niñoconfractura

En el caso de los niños, al encontrarse en etapa de desarrollo, los huesos son más elásticos y porosos, por lo que su proceso de curación es más rápido. Solo cuando la fractura se produce en los extremos del hueso la recuperación puede llevar más tiempo, pues en estas zonas está la placa del crecimiento, lo que complica el cuadro.

¿Qué hacer frente a una fractura?

Si la lesión está localizada en la espalda o cuello, procure no moverse o no mover a la persona afectada, ya que esto puede ocasionar serios daños en los nervios. Hágalo solamente si permanecer en el lugar representa un peligro inminente. Para mover a la persona, tanto el cuello como la espalda deben ser completamente inmovilizados.

Si se trata de una fractura abierta, aplique una compresa de gasa o un trozo de paño limpio sobre la herida. No la lave ni aplique un torniquete para detener el sangrado. Si el hueso sobresale no intente empujarlo hacia adentro. Recuerde que la zona de la fractura debe permanecer quieta, para lo cual puede colocar tablillas alrededor.

brazofractura

También es recomendable colocar compresas frías o bolsas de hielo cubiertas con un paño o pedazo de tela sobre el área afectada. Esto ayudará a controlar el dolor y la hinchazón. Si están esperando a que llegue la ayuda médica, procure que la persona permanezca quieta.

En el caso de las personas mayores, las lesiones suelen ocurrir en las caderas, pelvis o muslos. Al igual que en las lesiones de cuello, columna vertebral o espalda, es importante que no las mueva, para no dañar más la zona afectada. Tampoco trate de enderezar el hueso, a menos que la circulación del paciente esté siendo afectada.

Recuerda que lo más importante al momento de trasladar a una persona es asegurar la completa inmovilidad de la zona afectada y tratar de estabilizarla hasta que reciba ayuda médica. Para ello, recuerde que en Auna contamos con servicio de emergencia las 24 horas.

 

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