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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Hantavirus

¿Qué es?
La HPS, por sus siglas en inglés (síndrome pulmonar por Hantavirus), es una infección viral, mortal pero poco frecuente, transmitida por las ratas y los ratones a través de la orina, la saliva y los excrementos. Gotas del virus pueden flotar en el aire y al ser respiradas producir la infección.Las personas no contagian.
El Hantavirus no es una enfermedad.
¿Cómo se ocasiona?
Al respirar aire contaminado de lugares abiertos o cerrados (galpones, pastizales o huertos) se absorbe el virus y se efectúa el contagio. También por tocar roedores vivos o muertos o entrar en contacto con sus heces directamente o con elementos donde estas o su orina puedan haber estado. Al sufrir la mordedura de roedores infectados.
¿Cuáles son los síntomas?
Son parecidos a los de una gripe: dolores de cabeza, escalofríos, dolores musculares (espalda, caderas y muslos), fatiga, fiebre y mareos; náuseas, vómitos, diarreas y dolor de abdomen. Síntomas posteriores son la tos y falta de aire; la muerte si puede sobrevenir si la enfermedad no es tratada a tiempo.
Tratamiento.
Hay que consultar a un médico de inmediato si se presentan síntomas y se cree haber estado en alguna zona de riesgo, pues no existe un tratamiento que sea específico.
Los pacientes que presentan síndrome cardiopulmonar por Hantavirus, deben ser inmediatamente hospitalizados en instituciones que cuenten con unidades de terapia intensiva y que tengan la asistencia de respiradores mecánicos.
¿Cómo se previene?
Hay que evitar todo contacto con los roedores; evitar que hagan sus nidos en la casa, en las huertas y en los depósitos de leña que estén a menos de 30 metros de la vivienda y cortar el pasto, eliminando la maleza en este radio, por lo menos. Tapar todos los huecos de puertas, paredes, ventanas y cañerías. Limpiar muy frecuentemente con agua y lejía. Ventilar por media hora los lugares que hayan estado cerrados, antes de entrar y hacerlo con un pañuelo húmedo tapando la boca y la nariz.
Se debe limpiar las alacenas y armarios, mesas y sillas usando una parte de lejía por 10 de agua; dejar treinta minutos y después enjuagar. Hay que humedecer el piso antes de barrer para que el polvo no se levante.
Si se acampa, hacerlo lejos de maleza o basurales; no hay que dormir en el suelo y el agua que se beba debe ser potable.
Si es que se encuentra un roedor vivo, usar veneno para roedores o ponerle una trampa y matarlo; no golpearlo ni tratar de capturarlo. Si está muerto (aún por trampa o veneno), no tocarlo y rociarlo con lejía, así como todo lo que haya podido tocar, esperando por lo menos media hora y luego,usando guantes, enterrarlo a un mínimo de 30 centímetros de profundidad o quemarlo. Por ningún motivo hay que arrojarlo a la basura o dejarlo expuesto donde pueda ser tocado.

Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna