Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Hipertensión Arterial

¿Qué es?
La presión muy elevada que produce la sangre contra las paredes de las arterias.
¿Cómo se ocasiona?
Son múltiples las causas de la hipertensión arterial. Por ejemplo la cantidad de sal y agua que el individuo tiene en el organismo; los diferentes niveles hormonales del cuerpo; el estado de los riñones, los vasos sanguíneos o el sistema nervioso. La vejez probablemente hará que la presión aumente, debido al endurecimiento de los vasos sanguíneos. Algunos medicamentos u otras enfermedades.
¿Cuáles son los síntomas?
Generalmente, por desgracia, no hay síntomas y muchas veces las personas descubren que sufren de hipertensión arterial en una consulta médica o cuando por azar se hacen medir la presión en otro lugar. Si hay un dolor de cabeza fuerte, vómitos o náuseas, sangrado de la nariz, confusión o cambios en la visión, puede que sean indicadores de una peligrosa y grave hipertensión arterial.
Tratamiento
Es el médico quien debe diagnosticar la enfermedad y tratarla, recetando lo adecuado.
Bajo ningún concepto el paciente podrá automedicarse. Los cambios en el estilo de vida que sean recomendados, junto con una dieta indicada y fármacos, ayudarán en el control de la hipertensión arterial que debe ser siempre monitoreada por un médico.
La falta de tratamiento, por desconocer que se padece la enfermedad o por la desidia en seguirlo, pueden traer problemas muy serios como infartos al corazón, accidentes renales o cerebrales. La hipertensión arterial descuidada, puede provocar la muerte.
¿Cómo se previene?
En primer lugar, haciéndose medir la presión arterial. Hay hipertensión con una presión arterial de 140/90, por ejemplo. Se trata de mantener la presión en los límites normales y para ello, con el médico, se debe establecer una presión arterial “ideal”.
Ayudará mucho consumir una dieta balanceada, rica en potasio y fibra y beber bastante agua; hacer unos 30 minutos de ejercicios aeróbicos diariamente, no fumar, evitar el stress, disminuir notoriamente la cantidad de sal (sodio) que se consume por día (menos de 1,500 mg), mantener un peso saludable (adelgazando si se necesita).
Prevenir la hipertensión es de suma importancia y cada uno debe abocarse a ello, porque las consecuencias de no hacerlo pueden ser incapacitantes o fatales.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna