Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

La actitud

A veces nos sentimos derrotados, aún antes de empezar la pelea.
Es un sentimiento que nos hace ver sólo lo negativo y magnificarlo de modo que no quede lugar para nada bueno. Suavemente se llama pesimismo.
La vida es una serie continua de enfrentamientos grandes y pequeños. Debemos aceptarlo e irlos resolviendo: es el modo de avanzar que tenemos. Si antes de comenzar hemos perdido no nos quedarán fuerzas para seguir. Ahí están los ejemplos de las personas que tienen muchas más dificultades que uno, tienen de cara a la adversidad y sin embargo, inexplicablemente, ganan.
Lo que sucede es que quieren ganar. Quieren ser triunfadores. Van escalando y poco a poco su triunfo también irá creciendo. Tienen una ACTITUD de ganadores y orientan sus sentidos y acciones hacia eso. Ser triunfador, real, no es fácil. Todos los que llegaron o vencieron y que son un ejemplo, son especialmente ejemplo de constancia, de pensamiento positivo, de lucha por conseguir lo que lograron. Y lo más importante: no se quedan ahí. Seguirán avanzando como el que sube montañas y siempre busca escalar la siguiente que es más alta.
La enfermedad es una batalla de la que tenemos que salir vencedores, pero además, quererlo, significa mucho más que solo medicinas. Significa ACTITUD.
No hay enfermedad pequeña y nuestro ánimo debe entenderlo así. Ante cada montaña, para el escalador, lo importante es subir: es que el “sabor del triunfo” recompensa el esfuerzo.
Comprendamos ahora y apliquémoslo siempre. No es fácil, no es sencillo lograrlo, pero hay que recordar que todo necesita de tiempo; esfuerzo y tiempo.
Nuestra ACTITUD es lo que va a diferenciarlo todo y nos puede llevar al triunfo o al fracaso. No hay mucho qué elegir: ser perdedor o triunfador. La ACTITUD decide la elección.