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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

LA ESPIRAL CONTAGIOSA

La sífilis, también conocida como lúes es una enfermedad sexual, producida por una bacteria que tiene forma espiral, llamada “Treponema pallidum”. Sumamente contagiosa, la infección se adquiere principalmente por el intercambio sexual con una persona que tiene la enfermedad. Si no se trata oportunamente, la sífilis es sumamente peligrosa y los síntomas que presenta al principio varían mucho y se pueden confundir fácilmente con los signos de otras enfermedades, lo que les va a restar la atención debida.
Unas heridas llamadas chancros aparecen luego y son la lesión primaria que la sífilis produce en el cuerpo humano. El chancro aparece en el lugar donde se localiza la infección y la secreción que estas heridas exudan es sumamente contagiosa, por estar cargada de bacterias de la enfermedad: el “Treponema pallidum”. El contacto con la piel, de esta secreción es lo que contagia a otros y como ya dijimos, se produce principalmente por transmisión sexual (porque los chancros aparecen en el pene, en los hombres y en el cuello del útero, en las mujeres, quienes muchas veces no se dan cuenta de estar infectadas al comienzo, pues la lesión es interna). También puede contagiar el compartir jeringas y la sífilis se transmite al feto por la placenta de una gestante infectada.
Esta es una enfermedad conocida desde la antigüedad, porque se han encontrado vestigios de ella en esqueletos hallados por arqueólogos y ha sido una verdadera epidemia en muchas partes. Se la ha tratado de diversas formas pero es con potentes antibióticos específicos que puede curarse. Es el médico quien va a diagnosticar la enfermedad y definir el tratamiento a seguir y los fármacos a usar y hay que evitar absolutamente el automedicarse.
Es muy importante decir que la sífilis no se contagia por las transfusiones de sangre, ni por el contacto de la ropa, o compartir las actividades diarias y cotidianas.
Como siempre, hay que observar la limpieza y es recomendable el lavado de las manos con jabón, frecuentemente.
Ante cualquier síntoma que se note y sea extraño, hay que consultar al médico, porque como se dijo al principio, estos signos pueden ser confundidos con los de otro mal.
La sífilis, sin tratamiento médico, puede vivir en el organismo por décadas y continuar su labor de contagio, extendiendo la enfermedad de manera impresionante.