Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

Las pastillas

¡Cuidado con equivocarse!

A veces necesitamos tomar más de una pastilla, a horas determinadas y se hace un lío el hacerlo. Nos equivocamos y no lo hacemos como nos lo habían prescrito. Estos errores pueden no ser muy graves, pero por lo general es preferible no cometerlos porque se trata de la salud personal.
En primer lugar hay que asegurarse que se entiende bien la receta que contiene el nombre del producto, la periodicidad y la dosis. Si hay algo que aclarar, es mejor decírselo al médico de inmediato.
Luego, al adquirir los medicamentos en la farmacia, asegurarse que lo que se recibe es lo que está en la receta. Si ofrecen “otra marca”, lo mejor es asegurarse que el compuesto químico es el mismo, en idéntica dosis y que es solo el nombre lo que cambia.
Tomar pastillas no es un juego y el médico las ha dosificado de tal forma que tiene en cuenta el efecto que producen y el tiempo. No es lo mismo tomar pastillas antes o después de una comida, pues esta puede retardar el efecto. Es bueno fijarse bien en estos detalles: “en ayunas”, “con las comidas” o “después de las comidas”.
Hay que usar agua para ingerir las pastillas y “pasarlas”. En ningún caso debe hacerse con alcohol.
Es necesario tener bien clara la periodicidad recetada para las pastillas o comprimidos y si por casualidad se olvida una dosis, lo mejor es consultar sobre lo que se debe hacer. En ningún caso se tomará una dosis doble para suplir la falta.
Nos hemos acostumbrado a tomar pastillas y hacerlo bajo la supervisión de un médico y con su receta, ayudará a la salud y al control, mejoramiento o cura de los males; sin embargo debemos tener en cuenta que estamos ingiriendo sustancias que si no se administran del modo indicado, pueden ser tóxicas.
Algo que nunca se debe hacer es automedicarse, pues se pone en riesgo uno mismo.
El cuidado en la toma de pastillas es capital: tenemos nuestra salud en juego y francamente, la salud no es para jugar con ella.