Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Lectura y Salud

¿Qué tiene que ver la lectura con la salud?
En realidad mucho. Además de permitirnos conocer detalles sobre ella, la lectura es un magnífico “ejercitador” del cerebro.
Abrir una novela y leerla, por ejemplo, es entrar a uno o muchos mundos diferentes; conoceremos personajes y lugares que de pronto jamás habremos visto personalmente, pero que nuestra imaginación, con la ayuda de las descripciones irá construyendo.
Solamente al activarse nuestra imaginación, ya estamos haciendo que el cerebro trabaje.
La simple lectura es un ejercicio de comprensión donde el cerebro trabaja mucho más y hay estímulos que logran una actividad especial.
Está probado que se puede detectar la actividad de determinadas zonas de esa complejísima máquina que es nuestro cerebro y descubrir que las neuronas, sus células, se activan. Esto es un ejercicio cerebral.
Al leer, automáticamente se gatillan muchos “apartados” del cerebro, como los recuerdos, por ejemplo y se activa nuestra reserva de conocimientos. Las neuronas hacen conexiones entre sí y al leer estamos haciendo que nuestro cerebro piense (trabaje), ordenando ideas, ejercitando la memoria, formando relaciones.
Leer es una eficaz forma de evitar el stress que tanto daño causa no solo mental, sino físicamente y que produce enfermedades.
Tenemos que tener en cuenta que cuerpo y espíritu son una unidad y uno repercute en el otro. Así como realizamos ejercicios físicos para que nuestro cuerpo siempre esté en forma y se complete la frase “mente sana en cuerpo sano” debemos ocuparnos que la primera parte, es decir, tener una mente sana, además de habitar en un cuerpo que lo está, sea realmente sana y para ello, como con el cuerpo, hay que ejercitarla.
La lectura es una forma fácil, entretenida y muy útil para hacerlo.
¿Por qué es que leemos poco? Normalmente por falta de costumbre.