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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Mal de Chagas

El mal de Chagas es una enfermedad transmitida por los animales “hematófagos” (que son los que se alimentan con sangre) y que están infectados por un parásito (trypanosoma cruzi) que es el que la produce. Es una enfermedad común en América Latina y la transmiten las chinches, conocidas en Argentina como “vinchucas” o “chinche gaucha”. No existe una vacuna que proteja al ser humano de esta enfermedad.
Al picar un insecto, por lo general en la cara, deja excrementos infectados. La infección en la persona se produce al frotarse los ojos o la nariz en la herida causada por la picadura o una cortadura existente en la piel. La enfermedad también se disemina por medio de los alimentos contaminados, transfusiones de sangre o un órgano donado de infectados o de la madre al hijo durante el embarazo.
Los síntomas de haber contraído el mal de Chagas pueden ser fiebre, erupción cutánea, párpado hinchado (inflamado) y síntomas parecidos a los de la gripe.
Los síntomas primarios pueden desaparecer de pronto, pero eso no indica curación. La infección provocará problemas estomacales y cardíacos posteriormente.
Es el médico quien debe examinar al paciente y realizar los análisis correspondientes, tanto de sangre como físico para recetar las medicinas que van a eliminar al parásito.
Puede necesitar que se efectúen otros exámenes con el fin de conocer si no están afectados los intestinos o el corazón y actuar en consecuencia.
El mal de Chagas es considerada una enfermedad endémica donde se produce y es de suma importancia tener en cuenta hábitos de higiene, no solo personal, sino ambiental.
La curación se da con el tratamiento adecuado, en la primera fase de la enfermedad y en niños menores de un año. Los fármacos ayudarán a conseguir una mejor calidad de vida en los infectados que no tuvieron atención a tiempo, pero se necesita mayor investigación sobre esta enfermedad.