Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

¡Me atoré, me ahogo...!

La “maniobra de Heimlich”

La asfixia puede llevar a la muerte si no se actúa de inmediato.
Muchas veces, al comer, un comensal o nosotros mismos, nos “atoramos”, es decir que un trozo de comida (carne por ejemplo) impide la entrada de aire a las vías respiratorias y los pulmones no reciben oxígeno porque el objeto se ha quedado obstruyendo la garganta.
Si el cerebro queda sin oxígeno por más de cuatro minutos, es muy posible que sobrevenga la muerte.
Lo mismo puede suceder con los objetos pequeños que a veces los niños se llevan a la boca o que un adulto hace distraídamente. Partes de juguetes o monedas suelen ser un peligro muy común para los niños, que pueden asfixiarse con nueces, salchichas, uvas, trozos de carne, etc.
En el caso de los niños pequeños hay que alejar de ellos todos los objetos peligrosos que puedan ser llevados a la boca y se les debe vigilar mientras comen para evitar accidentes.
Si alguien se está asfixiando una acción inmediata puede salvarle la vida.
Hay que practicar en el accidentado la llamada “maniobra de Heimlich”, que consiste, si la persona está de pie o sentada, ubicarse detrás y colocar los brazos alrededor de su cintura. Se coloca el puño con el dedo pulgar hacia adentro, justo por encima del ombligo y se agarra firmemente el puño con la otra mano. Hay que jalar con fuerza y bruscamente hacia arriba y hacia adentro, para que la presión respiratoria aumente por detrás de lo que está causando la obstrucción y se lo fuerce a salir de la tráquea.
Si el accidentado está consciente y acostado boca arriba, hay que colocarse por encima, poniendo una pierna a cada lado de la persona. Empujar el puño agarrado hacia arriba y hacia adentro, realizando una maniobra igual a la descrita anteriormente.
Posiblemente se necesite repetir varias veces la acción hasta que se logre la expulsión del objeto que está causando la asfixia.
No se recomienda usar la “maniobra de Heimlich” en niños menores de un año.
Es muy importante la rapidez con que se reaccione y es recomendable conocer y practicar esta maniobra que puede salvar vidas.