Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

¿Me presta el baño, rapidito?

Muchas veces es un apuro tan grande el que se pasa cuando se sienten ganas urgentes de orinar, para comprobar que apenas si se emite un poquito. Este es uno de los síntomas de un tipo de incontinencia urinaria, lo que se conoce como “vejiga hiperactiva” y sucede cuando los músculos de la mencionada vejiga tienen mucha actividad.
Otro tipo de incontinencia es la propiamente dicha y que produce que no se pueda retener la orina porque los músculos de esta están relajados normalmente y la risa, un estornudo o el esfuerzo realizado al tratar de cargar algo pesado provocan un derrame involuntario.
La incontinencia urinaria es un hecho bastante incómodo, que suele ocurrir en las personas mayores de edad. Lo adecuado para buscar remedio es acudir a un médico que diagnosticará la causa de la incontinencia y prescribirá lo adecuado para corregirla.
En el mercado se pueden encontrar prendas (pañales) para adultos, que servirán para evitar incomodidades, pero no remediarán el problema de otra forma.
La incontinencia urinaria, además de problemas musculares en la vejiga, puede deberse a problemas de la próstata o a disfunciones psicológicas del paciente.
Se recomienda no forzar (“empujar”) la orina al miccionar, porque esto produce el debilitamiento paulatino de los músculos que están en el suelo pélvico, por un exceso de presión. Debe evitarse también el estreñimiento y la obesidad, pues esta hace que se cree presión en la cavidad abdominal.
Otros “tips” para prevenir o retardar la aparición de esta incómoda manifestación es el evitar la ingestión de aquello que pueda producir diuresis, como la cafeína, el exceso de líquido, el alcohol, algunos medicamentos o aquellos llamados diuréticos, que tienen mecanismos que actúan provocando la orina.
El tratamiento, repetimos, debe ser recetado por un médico, pues su diagnóstico indicará lo que hay que hacer; incluso, las soluciones, de acuerdo al origen del trastorno, podrán contemplar la cirugía.
La incontinencia urinaria que es incómoda personal y socialmente, puede y debe ser prevenida y tratada. Siempre es necesaria la cooperación total del paciente para alcanzar el éxito deseado.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna