Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

¿Velocidad de crucero?

Metanfetaminas
¿velocidad de crucero?
Las drogas, en general, dañan el organismo a veces irreversiblemente.
La “euforia a la carta” que producen las drogas y muchos otros efectos, son altamente peligrosos, porque atacan desde el cerebro, que es nuestro “computador personal” hasta diversos órganos. La adicción que producen lleva a consumir cada vez más de ellas y a no reparar en nada con tal de hacerlo.
La metanfetamina es una droga estimulante sumamente adictiva.
Lo más racional y sano es abstenerse totalmente de probarla.
Muchas veces la curiosidad o el seguir el ejemplo (mal ejemplo) de alguien, llevan a “una primera vez” que va a ser el inicio de un fin que no podemos ni siquiera imaginar.
La metanfetamina puede ser fumada, inyectada, inhalada o ingerirse de manera oral y son muchos los nombres con que se la conoce (meta, speed, tiza, crystal, anfeta, ice y otros más). Produce sensaciones de placer, aumenta la energía (“acelera”) y pone de buen humor. Todo esto cobra un precio tremendo en la salud de la persona: se tiene latidos cardíacos irregulares, la presión arterial se eleva enormemente, puede perderse la memoria, afecta severamente a los dientes, produce problemas psicológicos y mentales.
La metanfetamina es una droga “de moda”, que es ofrecida en muchos lugares de la ciudad, especialmente en aquellos a los que los jóvenes van a divertirse. El peligro es real y serio. Las consecuencias, al principio, pueden parecer prometedoras, pero sin embargo, detrás de la droga acecha un mundo mucho menos amable. La adicción, que es muy rápida, produce en el individuo la necesidad de consumo frecuente y en cantidades cada vez mayores, con enormes consecuencias desastrosas sociales, personales y de salud mental y física.
Parece el guión de una película de terror o una de esas series que se ven televisión; lo malo es que esto es real, sucede y puede estar muy cerca. La metanfetamina, como todas las drogas, es veneno bajo una inofensiva y hasta dulce o divertida apariencia.
La ayuda médica es imprescindible en casos de adicción. Solo el tratamiento profesional podrá copar con casos específicos y hay que recordar siempre que aunque las consecuencias sean desgraciadamente previsibles, cada caso es único y así debe tratársele.
Metanfetamina: un nombre para recordar y una sustancia para evitar… ¡a toda costa!