Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Pensar dos veces

Siempre es necesario reflexionar antes de actuar. Nos aconsejan que tomemos distancia entre un hecho y la decisión que tomemos respecto a él. Generalmente nuestra reacción es instantánea lo que lleva a que nos equivoquemos.
Muchas veces “explotamos” por alguna razón, para darnos cuenta que no teníamos razón para nuestra respuesta. Lo que pasó es sencillo: actuamos sin pensar. Es cierto, podemos ofrecer todo tipo de disculpas luego, pero el mal ya está hecho. Hemos actuado precipitadamente y nos equivocamos: el error puede no ser muy grave o ser irreparable. No hemos dejado el tiempo aconsejable que nos permitirá evaluar con justicia. No aprendemos que no se puede actuar respondiendo sobre “caliente”, porque lo más probable es que nos quememos y quememos a otros. Cuántas veces no hemos tenido que ver rectificaciones hechas en público (a veces a pedido de una carta notarial), que sí, cumplen con lo pedido, pero ya son una disculpa sobre algo. El saber popular se refiere a estos casos como “llorar sobre la leche derramada”.
La prudencia (y en realidad la justicia) deben anticiparse a opiniones y/o acciones inmediatas que en realidad son exabruptos que lo único que harán es dañarnos y hacer daño a otros. Muchas veces las buenas relaciones que deben existir entre las personas, se rompen o deterioran por cosas como estas, que evitaríamos pensando un poco; sabiendo, como se dice vulgarmente, “enfriar el partido”.
Esto no quiere decir que nos quedemos imperturbables frente a algo que habría de producir una reacción, pero lo importante es contar con el tiempo suficiente para que en vez de ser una simple reacción espontánea y descontrolada, podamos controlarla. Esto no es sencillo y debemos estar preparados. Amparándonos en la sabiduría popular, también creemos que son recomendables figuras como las de “contar hasta diez”, “consultarlo con la almohada” y cualquier otra “táctica” que dilate un poco nuestra reacción o respuesta, para que ésta sea meditada y no fruto de un momento ofuscado.
Es de seres pensantes, hacerlo (pensar) antes de actuar, porque si se hace al revés…