Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Pensar en positivo

Pensar en positivo es como cuando un automóvil, gracias a pisar el acelerador y a efectuar los diferentes cambios de marcha va para adelante.
El automóvil somos nosotros, que tenemos que avanzar en la vida, todos los días, cada día. Muchas veces nos sentiremos tentados a bajar la velocidad y parar. Podemos hacerlo, pero de inmediato debemos seguir. No es posible que apaguemos el motor.
La vida está llena de dificultades, como una carretera abrupta, pero que no debe asustarnos. Hay que tener cuidado al manejar y saber que se tiene el control sobre el vehículo. El enfocar las cosas positivamente produce en nuestro cerebro beneficios que se traducen en un ánimo mejor y una buena disposición personal.
El pesimismo, que ve nubes negras por todas partes, hace que nos retraigamos y por lo general provoca inacción, o causa errores al juzgar o actuar.
No se trata, por cierto, de un pensamiento positivo sin base ni fundamento alguno, un pensamiento “bobamente positivo” sino ese que afirma y encuentra siempre el lado bueno de lo que aparentemente, es malo.
Una vida positiva no es una vida sin preocupaciones; la diferencia está en cómo enfrentamos a lo que nos preocupa. Si tenemos una mentalidad de perdedores, no nos extrañemos que nos vaya mal. Pensar positivamente es saber que amanece cada día, que todo lo que sucede pasa por alguna razón y que siempre las cosas pueden ser mejores de lo que son. Es saber ver el vaso medio lleno y no medio vacío.
El pensamiento positivo asegura una vida más plena y sin temores que retrasen u obstaculicen nuestro avance. El convencimiento que tengamos sobre nuestro propio actuar va a ser determinante en las relaciones que sostengamos. Va a ser determinante en nuestra vida.
Pensar positivamente, empieza por pensar bien de uno mismo, transmitir este pensamiento y extenderlo a los demás. Hacerlo, es creer firmemente que el sol sale para todas las personas y va a depender de cómo aprovechemos nosotros la luz.
El pensamiento positivo es el que mueve al mundo y lo impulsa.