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Categoría | Médico de Cabecera
2018-02-21 12:00:16

¿Por qué los dolores de cabeza aumentan en verano?

Si bien el verano es una estación que la mayoría disfruta, el exceso de calor puede representar, literalmente, un dolor de cabeza para muchos. Especialmente para quienes sufren de migrañas, ya que esta condición puede verse acentuada durante los días de sol.

La sobre exposición solar, los cambios de temperatura corporal y el consumo de algunos alimentos pueden aumentar las cefaleas. A esto hay que sumarle que el calor excesivo suele alterar el sueño, lo que aumenta la posibilidad de sufrir dolores de cabeza. Veamos estos factores más al detalle.

¿Por qué nos duele la cabeza en verano?

El calor origina un aumento de la presión atmosférica, lo que puede ocasionar la dilatación de las arterias. Este trastorno suele ser común después de realizar excesivo esfuerzo físico en un día de altas temperaturas o como consecuencia de una insolación.

En estos casos, las cefaleas pueden complicarse con calambres, náuseas y visión borrosa. Se trata de cuadros severos ante los cuales la persona puede experimentar incluso pérdida de conciencia (casi siempre debido a un golpe de calor).

Por otro lado, el cerebro es sensible a la estimulación de la luz, que en verano se hace mucho más potente. Por esto, es muy recomendable proteger la cabeza usando gorras, lentes oscuros y evitar la exposición directa al sol, sobre todo entre las 11 am y 4 pm, horas en que la intensidad solar es mayor.

La deshidratación es otro motivo recurrente de dolores de cabeza, por lo cual es importante el consumo constante de líquidos. No debemos esperar a tener sed para ingerirlos. Sin embargo, procuremos no tomar bebidas heladas, ya que el cambio brusco de temperatura afecta la parte anterior del cerebro.

La importancia del sueño

Como ya indicamos, el calor excesivo puede alterar el sueño, causando insomnio en muchas personas. Esto constituye otro motivo importante de cefaleas y se debe a diversos factores. Por ejemplo, los cambios de temperatura pueden hacer que nos despertemos de madrugada.

Por otro lado, el incremento de luz estimula a las retinas y, al amanecer más temprano, no completamos nuestras horas habituales de sueño. Ello, además de dolores de cabeza, puede ocasionar cansancio, irritabilidad, enrojecimiento de los ojos e hinchazón de párpados.

Tomar un té relajante antes de acostarse (con poca agua, para no tener que ir al baño de madrugada), puede ser de ayuda. También podemos probar con refrescarnos mojándonos los brazos, la nuca, durmiendo con un ventilador o abriendo un poco la ventana para que la habitación se ventile.

Cuidando la alimentación

Como siempre, la alimentación se presenta como otro factor importante. Tengamos en cuenta que hay alimentos que nos hacen más proclives a sufrir dolores de cabeza, como por ejemplo el chocolate, el queso curado y las nueces.

Si consumimos estos alimentos por la noche y los acompañamos de alcohol, tenemos un dolor de cabeza ad portas. Se debe evitar también las comidas pesadas antes de dormir, las salchichas y los embutidos, así como las bebidas con cafeína.

Existen otros aspectos que nos ayudarán a evitar los dolores de cabeza. Uno de ellos es la vestimenta. Procura utilizar prendas de colores claros y material ligero. Además, que tu ropa sea lo suficientemente holgada como para darle libertad a tu cuerpo.

Recuerda que el estrés también puede afectarnos. Se recomienda no hacer muchos cambios en nuestras rutinas y, si viajas, tómate los preparativos con calma. Ejercicios relajantes, como el yoga, también ayudan. Para más información saludable, descarga aquí nuestra guía de exámenes por sexo y edad.

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