Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

¿Problemas gástricos?

Prevenir y no excederse
¿problemas gástricos?
Todo exceso suele “cobrar impuestos” al organismo, en forma de dolencias que pueden prevenirse.
Uno de estos casos y muchas veces ignorado hasta que los resultados suelen ser catastróficos para la salud, es el que se refiere a nuestro sistema gástrico.
Comemos y bebemos sin darnos cuenta que muchas veces lo hacemos en demasía, o en poca cantidad, sin calidad ninguna o mal y el organismo sufre. Quien primero “paga el pato” es el aparato digestivo: el sistema gástrico.
Muchas de las diferentes enfermedades que puedan provocarse en el sistema gastrointestinal se previenen perfectamente de un modo muy sencillo: con una dieta adecuada y con chequeos médicos que permitan constatar que todo anda bien.
Nuestro mayor descuido está en el comer y beber. Una comida que no incluya elementos irritantes o que los contenga en muy baja cantidad, tratar de evitar las llamadas “comidas rápidas” que no suelen nutrir y el no beber aguas gaseosas o alcohol de modo desmedido, ayudará a mantener nuestro sistema gástrico en buenas condiciones y a evitar muchas enfermedades.
Irritantes como los diferentes condimentos y el ají, parte de la cocina tradicional peruana, pueden ser nocivos y es mejor controlar su ingestión o evitarla.
Estreñimiento, diarreas, acidez, úlceras estomacales y mucho más, pueden prevenirse con una alimentación adecuada, que incluya fibra, algo de carbohidratos, proteínas y líquido en cantidad. Esa “sensación de llenura” es síntoma de que algo no anda bien y lo mejor que se puede hacer en lugar de andar recurriendo a los antiácidos, es cuidar qué se come y se bebe, así como las cantidades. Muchas veces las fiestas son la oportunidad en que “nos pasamos de la raya” y creemos que todo puede remediarse “después”, sin considerar que el organismo sufre y estamos causando daños que después harán que aparezcan diferentes males.
Pongamos atención y cuidado a nuestro sistema gástrico. De su bienestar depende el nuestro y recordemos que no hay nada comparable a estar y sentirse saludable.
Prevengamos: no hay que automedicarse y cuando aparezca algún síntoma, es mejor acudir al médico. Lo peor es dejar que las cosas sigan como están.