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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Será simple, pero es herpes.

El así llamado herpes simple, es una afección dolorosa, vírica, infecciosa y…¡contagiosa!
No hay que confundirlo con el herpes zóster, que es totalmente diferente y que se trata de una neuropatía, aunque también tiene manifestaciones cutáneas.
El herpes, una vez contraído queda latente en el organismo, es decir que “allí está” y puede volver a manifestarse ocasionalmente. Hasta el momento no se conoce una cura definitiva para este mal, que es producido por un virus: el virus Herpes simplex o el virus Herpes hominis. Puede aparecer en la cavidad bucal, en los labios, la cara y la parte superior del cuerpo (tipo VHS I); también en los genitales y la parte inferior del cuerpo (tipo VHS I). Aparecen lesiones que son dolorosas en la piel y que están formadas por pequeñas vesículas que se agrupan en forma de racimo y están rodeadas de un halo rojo.
El herpes se suele contraer por contagio y las pequeñas heridas que aparecen no deben ser tocadas de ninguna manera y en el caso de herpes genital se evitará totalmente el contacto sexual hasta que las lesiones cutáneas tengan tiempo de haber desaparecido por completo.
El herpes debe ser diagnosticado por un médico quien recetará el tratamiento a seguir para aliviar los síntomas y hacer que éstos desaparezcan.
Es muy importante mantener las lesiones siempre limpias y lavarse las manos muy bien antes y después de estar en contacto al enfermo. Para el herpes que se produce en los labios se trata de evitar tener un contacto directo del área que está infectada, con las demás personas.
El herpes es una enfermedad molesta y no hay que descuidarla, teniendo en cuenta, como ya se dijo, que puede volver a presentarse en cualquier momento. Se dice también que el exceso de luz solar puede “dispararlo”, en el caso de aquellas personas que ya lo han sufrido con anterioridad.