Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Gral
2016-04-12 00:00:00

Mejor es consultar

Los suplementos
mejor es consultar
Está muy de moda tomar “suplementos” vitamínicos o alimenticios.
¿Me siento fatigado?: ¡pastillita! ¿Estoy inapetente?: ¡una cápsula! En el mercado hay cantidad de productos que prometen producir maravillas en el organismo y que seguramente tienen efecto, pero no es que estén hechos para todos, sino para quienes realmente los necesitan. La pregunta que deberíamos hacernos es ¿los necesito yo?
Muchas veces el cuerpo elimina lo que hay en exceso, pero otras no es así como sucede y ciertas sustancias que aparentemente son inocuas, podrían causar daño.
El tomar suplementos indiscriminadamente y sin que un profesional médico los recomiende de manera específica, puede ser peligroso.
No sabemos, exactamente cómo actúan, salvo que dicen “proteger”, “mejorar” o “prevenir”. ¿Por qué ponemos en riesgo nuestra salud ingiriendo aquello que de pronto no es lo necesario? Muchas veces actuamos imitando a alguien conocido “que obtuvo muy buenos resultados”, sin reparar que él o ella no es igual a nosotros. Su cuerpo reacciona de manera distinta, sus necesidades o carencias de repente son otras.
¿Por qué consideramos que todo esto es “bueno”? No lo sabemos, verdaderamente y nos llevamos de “consejos” que muchas veces no tienen mayor base, están errados o en el fondo esconden el interés que hay en que se compre un producto.
El estar saludable no es cosa de suplemento alguno, sino para empezar, de hábitos de vida que nos lleven a ello. El médico es quien cuida de nuestra salud. Hacer de médico, sin serlo, nos va a conducir a errores que pueden producir problemas.
Nosotros mismos sabemos, por experiencia, que cuando tenemos desórdenes en comida o bebida, las cosas no van bien. Si nos excedemos en nuestra actividad, lo notaremos rápido. Si trasnochamos, si fumamos, si somos sedentarios, pronto, todo, nos irá “pasando la factura”. Repetimos que no es con suplementos que vamos a arreglar las cosas, sino tratando de ser lógicos y ordenados en nuestra vida diaria.
Los suplementos sí, pero cuando los necesitemos y recomendados por quien sabe de esto: ¡el médico!