Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

TORMENTAS EMOCIONALES

Solemos prestarle atención a nuestro cuerpo cuando alguna parte del mismo nos falla, nos duele o nos limita, sin embargo, solemos ver con menos claridad la atención que también necesita nuestra mente para sentirnos plenos, libres y equilibrados.
En este sentido, la salud mental no es otra cosa que el balance saludable que una persona siente con respecto a su entorno. Este equilibrio interior y su consecuente sensación de bienestar nos permiten ser parte de la sociedad sin problemas y vivir cada día a plenitud.
Pero, ¿qué pasa cuando la mente se enferma?
La salud mental es un tema que ocupa el interés de los gobiernos y de entidades internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), y las enfermedades mentales son consideradas con la misma importancia que las enfermedades físicas a fin de preservar el bienestar de todas las personas.
Las dolencias mentales generan alteraciones de la conducta tan específicas que tienen su propia descripción, sintomatología y tratamiento. Pero, ¿cómo se generan?
Las causas del origen de las enfermedades mentales son diversas. Muchas veces la genética juega un rol preponderante para la incidencia de ellas. Otras veces, las experiencias de vida, como el maltrato o el abuso físico y sexual, también pueden generar los trastornos mentales. El estrés excesivo y las pérdidas emocionales significativas también pueden condicionar la aparición de éstas enfermedades.
Entre los trastornos mentales más conocidos están el trastorno de ansiedad, las fobias, los ataques de pánico y el trastorno obsesivo-compulsivo. Otros trastornos muy “populares” son la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
Aunque hoy parezca que haya más casos de incidencia de las enfermedades mentales, atribuidos al ritmo de vida acelerado en que vivimos, lo cierto es que a lo largo de la historia estas enfermedades han existido, aunque hoy en día el conocimiento sobre ellas es mucho mayor y permite un mejor diagnóstico, tratamiento e inclusión social de las personas que los padecen.
Las enfermedades de la mente, al igual que las físicas, también pueden tratarse. En la mayoría de casos, el tratamiento implica terapias psicológicas y, en casos más agudos, la prescripción de fármacos.
Aunque no tengamos un diagnóstico de algún trastorno mental, es importante estar conscientes de nuestra salud mental, ya que el estrés diario, las preocupaciones y los desafíos de cada día pueden generarnos cargas emocionales que también atentan contra nuestro bienestar psicológico. Los expertos señalan que para mantenernos sanos en este sentido es vital darle un tiempo a la relajación, disfrutar momentos con nosotros mismos, tener buenas relaciones con nuestros amigos y familiares y, como siempre, disfrutar una vida saludable donde nunca haga falta la actividad física.