Transformando la experiencia de la salud

Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

un mal mundial

La obesidad es un mal que afecta a millones de personas en el mundo y es una verdadera enfermedad aunque muchas veces se minimice el tema, tildándolo de simple “gordura”.
Las estadísticas no mienten y nos dicen que el número de obesos aumenta cada año, producto principalmente de malos hábitos de alimentación. Es simple: se consumen alimentos que aportan muchísimas calorías más de las que el cuerpo necesita para un correcto funcionamiento y que se transforman en grasa que se va acumulando en él e invade diversos órganos causando enfermedades serias que pueden llevar a la muerte.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define que hay obesidad cuando el IMC (Índice de Masa Corporal, que es el cálculo entre la estatura y peso del sujeto) iguala o supera a los 30 kg/m2. La obesidad, por ejemplo, obliga al esqueleto humano a soportar mucho mayor peso que el normal, produciéndose problemas en las articulaciones de las piernas. Todos hemos visto imágenes de personas obesas que para ser trasladadas a una clínica con alguna grave dolencia, es preciso derribar incluso paredes. Esto que puede parecer una exageración es la penosa realidad y sucede cuando la gente tiene enormes desórdenes alimenticios que provocan en primer lugar la obesidad y con ella las más variadas enfermedades.
La obesidad es algo paulatino y aunque generalmente ocurre por causa de la ingestión de comidas inadecuadas, de muy alto valor calórico y en cantidades exageradas, sus razones profundas pueden estar en algún desarreglo psicológico, que también necesitará tratamiento.
Los obesos tienen problemas para trasladarse, para efectuar movimientos; suelen tener lo que comúnmente se llama “respiración corta”. El obeso, aunque no lo admita, sufre por las incomodidades que esta enfermedad le causa, tanto personales como sociales.
La obesidad debe ser tratada por un médico y de ninguna manera es un asunto que se pueda controlar con las “dietas de moda”, que la mayoría de las veces no hacen sino agravar el problema. Los exámenes médicos que indiquen al paciente, determinarán si existe alguna deficiencia fisiológica. Constancia y paciencia son necesarias, pues en muchos casos se trata de un severo cambio de hábitos.
Es bueno saber que este es un tema que debe observarse en el ser humano, desde pequeño, pues la facilidad para consumir la llamada “comida chatarra”, tan favorecida
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna