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Categoría | ABC
2016-04-12 00:00:00

Una palabra de cuatro letras

Sida
En realidad esta palabra que ha entrado a nuestro vocabulario, es en realidad la sigla del Síndrome De Inmunodeficiencia Adquirida.
Estos son los estados avanzados de una infección que permite el virus VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana).
El virus deteriora tremendamente el sistema inmune del paciente, que queda a merced de varios procesos generados por diversas infecciones oportunistas.
No es que el virus produzca el SIDA, sino que este sirve de agente a una variada gama de procesos patológicos. El paciente sufrirá una serie de infecciones que alguien sano, que tenga los sistemas inmunes intactos, no presentaría.
El SIDA se adquiere por contagio a través del intercambio de los fluidos corporales; las lágrimas y la saliva contienen tan poca cantidad del virus que es muy poco probable el contagio por su intermedio.
El contagio más frecuente se da a través del sexo sin preservativo o condón, y el uso de jeringas y otros instrumentos punzocortantes que hayan sido utilizados por pacientes infectados. También por las transfusiones de sangre y sus derivados a los que no se les haya realizado análisis y declarado inocuo para el efecto.
Al principio el SIDA no presenta síntomas en general, pero hay que estar atentos si se observa cansancio prolongado, malestar general, resfriados, dolor de cabeza, estreñimiento, diarreas frecuentes, glándulas hinchadas, erupciones en la piel, fiebre de larga duración, dolor fuerte de garganta, sudor nocturno, tos, encías inflamadas, llagas en la boca, respiración acortada y pérdida inexplicable de peso.
Solo un médico puede diagnosticar, por medio de análisis, la enfermedad y recetar el tratamiento a seguir.
El SIDA es mortal, por lo cual el médico hará lo necesario para mejorar la vida del paciente y prolongarla.
El SIDA se previene de diversas maneras, pero lo indicado es llevar una vida sana y ordenada, observando algunas reglas; por ejemplo, la abstinencia sexual es una vía (no relaciones sexuales), practicar el “sexo seguro” (sin penetración); usar preservativo (condón) en las relaciones sexuales.Usando sangre y derivados analizados y libres del virus VIH; usar guantes de látex cuando haya que manejar sangre o secreciones del cuerpo.Usar jeringas y agujas nuevas en cada aplicación de drogas inyectables.
Siempre es mejor prevenir. Especialmente con el SIDA.
Revisado por la Dirección Científica y Académica de Auna