Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Viviendo "En tránsito"

Hay una edad en el ser humano en que este se halla verdaderamente en tránsito.
Una edad complicada, llena de cambios físicos y mentales, que indican la salida de la niñez y el camino hacia una maduración de la vida.
La adolescencia es el momento de inquietudes, dudas, cuestionamientos y de ir construyendo una personalidad con idas y vueltas. Es la etapa del desconcierto donde se deja lo pasado y no se decide por lo nuevo, sino que se prueban opciones, se busca, creyendo que la propia es la única verdad sin saber muy bien cual es esta.
La edad varía un poco, pero se considera que empieza a los 10 años y finaliza entre los 19 y 20 a 24. Generalmente las mujeres suelen ser en este caso un poco más precoces que los hombres. El instinto sexual se despierta y aparece la atracción por el sexo opuesto, trayendo consigo incógnitas que se van despejando conforme el individuo avanza. Esta primera parte de la edad adolescente se llama pubertad y dura aproximadamente hasta los 13 años. La adolescencia media y la tardía van hasta los 19 años y la llamada juventud plena irá desde los 20 a los 24 años más o menos. En general en estas cifras influyen el medio ambiente y la cultura en que se vive y hay muchas opiniones diversas al respecto, pero los cambios hormonales y psicológicos se suelen iniciar hacia los 10 años.
Es muy importante el comprender lo que se dijo al principio y es que esta es una época de tránsito y afirmaciones personales. Cambios físicos y en el humor van ocurriendo y muchas veces ni el mismo adolescente comprende lo que le pasa. Suele reaccionar de manera difícil y desmedida con lo que le rodea, haciendo complicada la interacción social.
En su proceso de afirmación personal, suele no reconocer ninguna autoridad y muchas veces se rebela contra ella. El adolescente buscará modelos que imitar y oscilará entre el egoísmo y el altruismo. Los mayores de edad, sus padres entre ellos, son vistos como una generación anterior que no comprende y es incomprensible a la vez. El adolescente piensa que está “inventando el mundo” y sus juicios sobre gran variedad de temas serán tajantes, sin admitir a veces réplica alguna. Lo más probable es que busque compañía y consejo en las amistades antes que buscarlos en su propia familia.
Se ha escrito mucho sobre esta edad y lo que significa para cada persona, pero definitivamente no es una época fácil para el adolescente y quienes lo rodean.
Los padres de familia con esos hijos o hijas que están en “tránsito vital”, deben tener paciencia y comprender que pasan por una época de cambios, recordando lo que les sucedió a ellos, pero teniendo en cuenta siempre, que nunca dos personas son iguales, así los unan los lazos de la sangre.