Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Ama a tu cuerpo

Médicos, psicólogos y especialistas señalan constantemente la importancia de la aceptación total de nuestras virtudes y defectos para mantener una autoestima saludable.
Aceptar tu cuerpo incondicionalmente es un paso vital para tu bienestar mental y la sensación de libertad propia de estar a gusto con quien eres.
Hay muchas maneras de experimentar el amor y aceptación hacia tu cuerpo, el “lugar” en donde pasas todo el tiempo de tu vida, ¿no merece un tratamiento especial?
Asegurarte una nutrición balanceada que aporte todos los nutrientes para preservar tu salud, así como la práctica diaria de actividad física moderada, son “un clásico” para cuidar tu cuerpo, mantenerlo en forma, fuerte y sano. Sin embargo existen otras formas de disfrutar y querer cada centímetro de tu existencia.
Evita compararte con otras personas. Los modelos de belleza socialmente aceptados en la actualidad ejercen mucha presión sobre la gente, lo que frecuentemente produce el rechazo hacia el propio cuerpo si éste no cumple con las medidas, la altura, y la apariencia perfecta. Libérate y honra cada parte de ti, sobre todo aquellas con las que no estás muy a gusto, recuerda siempre que eres irrepetible, un ser único en el planeta. Busca mantener un peso ideal pero principalmente por tu salud. Amar tu cuerpo es mantenerlo en forma con alimentos saludables, más no con dietas estrictas que disminuyan considerablemente la calidad de tu alimentación.
Respirar profundamente es otra manera de cuidar y querer tu cuerpo. Por lo general, solemos respirar superficialmente. Tómate al menos cinco minutos en el día para respirar a consciencia y profundamente. Cierra los ojos y centra tu atención en tu respiración, observa como fluye el aire por tu cuerpo y las sensaciones que aparecen en él. El efecto de una respiración profunda no solo llevará más oxígeno a tus células y las revitalizará, sino que te ayudará a calmar la mente regalándote una agradable sensación de paz.
Activar tus sentidos brindándole sensaciones placenteras es otra manera de disfrutarte, aceptar y querer tu cuerpo. Prepárate un baño relajante con tus aromas preferidos, tómate tu tiempo para atender cada parte de tu cuerpo y sé consciente del cuidado que te estás brindando, mientras lo haces, agradece mentalmente el trabajo que tu cuerpo hace a lo largo de todo el día para llenarte de vida y permitirte realizar tus actividades diarias.