Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Almuerzo de domingo

Poco a poco, las tradiciones familiares van desapareciendo por el ritmo de una vida, que vertiginosa, nos aleja. Debemos tratar de preservar aquellas que congregan, en las que se comparte y se intercambian ideas y opiniones.
El almuerzo dominguero es algo que deberíamos tratar que siempre se produzca en la familia. Es un momento de descanso, donde la disposición a compartir es grande, donde se olvidan ajetreos de semana y se cargan las fuerzas.
Las risas del abuelo, la comida humeante y agradable, las “especialidades” que demuestran cariño, el correr de los niños y las conversaciones, van tejiendo una atmósfera que es única y diferente.
Es muy valioso el almuerzo familiar de los domingos: que no desparezca. Que no se vea empujado por la corriente rápida de los días y se esfume, haciendo del domingo un día más, corriente.
Como seres humanos, como familia, necesitamos momentos comunes que nos reúnan.
Antes, la tribu se juntaba frente al fuego, se contaban historias, se comía y sí: se compartía. Hoy, nuestra familia es esa tribu y aunque no se pueda en conjunto reunirse todos los días, por lo menos que el domingo sea como un lazo de unión.
Colaboremos todos, sabiendo que ese día, unas horas, estarán dedicadas a la familia.
Que sea un día alegre, con sorpresas, que cada uno pueda contar lo que ha vivido en la semana y ahora que están fácil tomar fotografías con los siempre presentes celulares, hagámoslo. Tendremos un recuerdo o varios, que podremos compartir en la semana a través de las redes y así iremos de algún modo a rescatar esa vida en común, de familia, que por “ene” razones va desapareciendo.
Este domingo… ¿Nos preparamos todos?: ¡Almuerzo familiar, no se lo pierdan!