Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Disfrutar el momento

Nuestra vida está hecha de momentos.
Una sucesión de ellos está ocurriendo siempre pero muchas veces no nos damos cuenta y los dejamos pasar. No disfrutamos de cada uno de ellos como debiéramos y nos privamos de lo que significan las alegrías que, si sabemos ver, pueden cambiar no solo un instante sino nuestro modo de vivir.
Generalmente postergamos el disfrute “para otra vez”, sin darnos cuenta que ese momento preciso no se volverá a repetir y lo habremos perdido: ¡hemos perdido una oportunidad!
La vida moderna, con su agitación y velocidad no nos deja tomar esas pequeñas distancias que nos permiten apreciar las cosas. Nosotros nos dejamos llevar y no hacemos ningún esfuerzo por conseguir un cambio.
Los momentos son, lo sabemos, únicos e irrepetibles y sin embargo los desperdiciamos. Recordemos aquello que sucedió de pronto cuando éramos niños: el dulce que preparaba la abuela y su olor delicioso que anticipaba un verdadero premio. O qué significó nuestra primera fiesta. Fueron momentos felices que tal vez duraron poco, pero se atesoran y recuerdan después.
Hay que acostumbrarse a que todo lo que nos sucede tiene un lado que podemos disfrutar y si nos fijamos bien, uno del que podemos aprender.
Disfrutar y aprender: dos palabras que deberían ir siempre unidas, como las dos caras de una misma moneda. La vida está siempre cargada; de nosotros depende que sea simplemente una carga o descubrir entre esa ruma de sucesos los que valen la pena, los que nos hacen sentir bien.
Siempre ocurren cosas de las que podemos disfrutar: desde los colores del cielo, el olor de un perfume, un buen libro, o una buena conversación. Infinidad de sucesos que si no los disfrutamos en el momento, no guardarán lugar en la memoria y después no tendremos recuerdos de los que echar mano.
Sí, hay que sonreír: la vida en un continuo desfilar de momentos que están para ser disfrutados. De nosotros depende, porque disfrutar es lo que lleva a la meta de la vida: ser feliz.