Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

¡HABLA Y SE COMPORTA RARO!

Muchas veces pronunciamos esta frase cuando nos encontramos a alguien que dice o hace algo muy extraño, fuera de lo usual o de lo que es normal.
El delirio es una condición que ofrece rápidos cambios del estado mental; esto provoca cambios y confusión en el comportamiento. Se puede perder el contacto con la realidad y pasar de pronto de la lucidez a la inconsciencia.
Generalmente los problemas se refieren al pensamiento y la memoria o a las emociones. El control de los músculos y las acciones de dormir y despertar también pueden verse afectadas, así como la conciencia y atención del sujeto.
El delirio puede tener muchos orígenes, en el que se incluyen enfermedades o infecciones de gravedad, algunos medicamentos o el sufrir intoxicaciones. El delirio también puede ser parte de ciertas enfermedades mentales o de la demencia, que es la pérdida de la función cerebral que afecta al comportamiento, la memoria, el juicio, el lenguaje y el pensamiento. A veces resulta difícil distinguir entre el delirio y la demencia, porque sus síntomas son parecidos y puede que ocurran a la vez.
Lo que hay que tener en cuenta es que el delirio empieza de improviso, causando alucinaciones; es decir que el enfermo ve, oye y a veces tiene sensaciones táctiles que no existen y están solo en su mente. El mejoramiento de los síntomas del delirio puede ser rápido o tomar tiempo que se expresa en días o semanas. La diferencia con los que produce la demencia es que estos son estables, no provocan alucinaciones y se desarrollan lentamente, pudiendo durar meses y hasta años.
Aquellas personas que sufren de delirio se recuperan, en su gran mayoría, cuando la enfermedad que los aqueja y provoca este estado, es tratada convenientemente.
Por ejemplo, la fiebre muy alta suele hacer delirar y al bajar esta y recobrarse la temperatura normal, gracias a un tratamiento médico, el delirio desaparece.
Un caso diferente es el llamado “delirium tremens”, que sucede generalmente en las personas que han abusado de beber alcohol durante muchos años y dejan de hacerlo. Es lo que sería un grave síndrome de abstinencia alcohólica.
Siempre hay que tener en cuenta que el delirio es un síntoma y que algo lo está produciendo: esta es su manera de avisarnos. Estemos atentos.