Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Nutrición
2016-04-12 00:00:00

FLOJERA DE VERANO

El verano es una temporada en la que provoca el ocio.
Hacer lo menos posible, tomar unas vacaciones, disfrutar del clima y lo ideal: “no hacer nada”.
Esto de ninguna manera ha de significar que se descuide la salud y algo muy importante es preocuparse por el cuerpo y los ejercicios que este necesita para funcionar de manera armoniosa y normal.
El calor puede hacer que “se deje para después” hacer el ejercicio necesario. Sin embargo se puede aprovechar de la libertad que da la playa, por ejemplo y los momentos que se pueden pasar al aire libre para hacer caminatas por el borde del mar (a horas pertinentes y con la protección debida). Es de vital importancia que el cuerpo mantenga su vitalidad y energía a pesar de estar en una estación del año que suele traer calores que a veces parecen agobiantes.
No se trata de forzar al organismo, sino de elegir rutinas y lugares y horas que se adecúen sin causar excesivos problemas para el cuerpo.
El ejercicio físico tanto en invierno como en verano, es beneficioso y debe practicarse, buscando ese “sentirse bien” que es síntoma de estar saludable.
Hay que pensar también que al ejercicio físico veraniego, aunque sea más suave que el de otros meses, se lo debe acompañar de la nutrición correcta. La temporada es propicia para comer frutas y verduras, que además de frescura y ligereza, aportan vitaminas y los nutrientes que el cuerpo necesita. Una buena ensalada, una manzana, uvas..:frescas, deliciosas y ligeras. Hay que acordarse siempre que el cuerpo necesita combustible y hay que proporcionárselo, así como el necesario ejercicio.
Pasar un buen verano no significa que se pierda el ritmo: al contrario, porque ejercicio adecuado,una alimentación fresca y mucho líquido, son las claves que van a permitir que disfrutemos de la vida, gozando de una buena salud.