Transformando la experiencia de la salud

Categoría | Balance y Control
2016-04-12 00:00:00

Las enfermedades y las emociones

Mente y cuerpo están profundamente conectados. Así como una enfermedad puede afectar nuestro estado de ánimo; el estrés, la tristeza, la ira y otros sentimientos pueden afectar nuestra salud corporal. La mala salud emocional puede hacernos incluso más propensos a las enfermedades ya que debilitan al sistema inmunológico, sobre todo en temporadas anímicamente difíciles.
La influencia de las emociones en nuestra salud es tan importante que sería recomendable que las personas informen a sus médicos, cuando acuden a ellos por alguna molestia, si es que están atravesando momentos especialmente retantes. Para un médico, puede ser complicado identificar que su paciente se encuentra deprimido, ansioso o muy estresado, y esta información es importante para prescribir un tratamiento adecuado. Si bien es probable que no sea común compartir las preocupaciones emocionales con su médico de cabecera, es útil compartirlas con él, sobre todo si usted considera que puedan estar influyendo en su malestar.
En personas que suelen reprimir sus emociones y se esfuerzan por mantener el control es común que el cuerpo “hable”, reflejando dolencias en diversas partes del cuerpo según sea la emoción reprimida. Al respecto, existen numerosos estudios e investigaciones que revelan la conexión entre ciertas emociones y las afecciones a órganos o sistemas específicos del cuerpo. Por ejemplo, el asma está asociado al llanto reprimido, los dolores de cabeza o migrañas tienen relación directa con las personas ambiciosas, perfeccionistas y controladoras, el cáncer se asocia a las heridas profundas, a tristezas y resentimientos que se arrastran; las enfermedades del corazón responden a niveles altos de estrés o a la represión excesiva de la agresividad contenida, y la lista continúa.
Muchas enfermedades podrían evitarse si mantenemos una salud emocional equilibrada, para ello, una de las principales destrezas que podemos cultivar es aprender a expresar nuestros sentimientos adecuadamente. Es saludable compartir los sentimientos de angustia, ira o tristeza con alguien ajeno a la situación, como un amigo o un consejero. Guardar dichos sentimientos pueden hacernos sentir peor y estar más vulnerables a las enfermedades.
Mantenga el equilibrio aceptando los sentimientos que lo afectan, sin olvidar enfocarse en las cosas positivas de su vida. Algunos estudios han demostrado que el optimismo tiene un impacto positivo en la calidad de vida y en la salud. También es importante que aprenda a mantener la calma, para ello, herramientas como la meditación y respirar profundamente puede ser de gran utilidad.
La alimentación balanceada y el ejercicio moderado también son indispensables para mantener el equilibrio de sus emociones y lidiar mejor con la adversidad. Evite comer en exceso y los alimentos poco nutritivos, así como exceder su ingesta de alcohol y el consumo de cigarrillos.