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Categoría | Nutrición
2016-04-12 00:00:00

SIEMPRE SANOS, CON LECHE

Es bien sabido que la leche es la primera alimentación de los seres humanos y también de todos los mamíferos. Este alimento primordial es uno de los más completos que existe y su peso es de 70% agua y el 3.5% son proteínas de alta calidad que tienen mucho que ver con la construcción de los huesos, tejidos y músculos del cuerpo.
Tiene también un importante aporte de sales minerales esenciales como el calcio, el fósforo y el magnesio, además de sodio, potasio, hierro, cobre y azufre. Es rica en vitaminas A, B y D que son muy necesarias para el organismo.
Entre el primer y tercer año de vida es recomendable tomar unos 500 ml de leche entera diariamente (salvo otra recomendación del médico), para cubrir las necesidades. En estos primeros años la leche es vital, porque el organismo se está “construyendo” y necesita los nutrientes que este maravilloso alimento natural proporciona. Hay otros alimentos derivados de la leche como el yogur o el queso y se recomienda tomar al día por lo menos entre 2 y 4 raciones de ellos y/o leche a niños y adultos. En las etapas de infancia, adolescencia y embarazo, asegurar un mínimo de tres raciones por día.
Nunca se ponderará bastante el poder alimenticio de la leche y la necesidad de su consumo en cantidades adecuadas, ya sea directamente o como productos derivados por su incidencia directa en un correcto desarrollo del cuerpo.
La falta de calcio (que la leche proporciona) produce una enfermedad llamada osteoporosis, en la cual los huesos, por falta de ésta se tornan frágiles y quebradizos, convirtiéndose su estructura en una especie de débil “panal de abejas” que puede romperse con un golpe o mal movimiento.
La enfermedad da principalmente a las mujeres en edad post menstrual, a partir de los 50 años, pero en realidad puede no discriminar edad ni sexo.
A partir de los 25 años se recomienda consumir leche parcialmente descremada, sin importar el peso de la persona, porque de ese modo se ayuda a prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares.
La leche debe consumirse toda la vida, pues además del calcio es fuente importante de vitaminas y minerales que el organismo humano necesitará siempre.
Leche: el alimento de todos, todos los días… ¡toda la vida!