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Categoría | Maternidad
2017-11-03 16:13:45

Cuidando tu embarazo: ¿Qué hacer si se te rompe la fuente?

A menudo escuchamos que una mujer embarazada, en las últimas semanas de gestación, se le puede “romper la fuente” de improviso. Pero ¿sabemos exactamente qué significa esto? ¿Trae riesgos para la madre y su bebé? ¿Qué debemos hacer cuando ocurre?

La fuente es un saco de líquido amniótico dentro del cual se encuentra el bebé. Su función es protegerlo de bacterias y contenerlo, de manera que pueda seguir su proceso de desarrollo normalmente. Cuando la fuente se rompe, quiere decir que el parto está muy cerca.

embarazada en oficina

¿Por qué se rompe la fuente?

La bolsa de líquido amniótico que protege al bebé tiene una capa exterior llamada corion, compuesta de colágeno, lo que le da resistencia. Faltando pocas semanas para el embarazo, el colágeno disminuye, debilitando el saco de líquido amniótico o fuente. Por ello, puede romperse en cualquier momento.

Generalmente, esto ocurre de manera natural cuando la madre ya está en proceso de dar a luz. Sin embargo, en aproximadamente un 10% de los casos, la fuente puede romperse antes de iniciar el trabajo de parto. Lo normal es que esto suceda a partir de la semana 38.

Si ocurre en la semana 37, o antes, se le denomina ruptura prematura de membranas, y la mujer debe acudir de inmediato a urgencias, ya que el bebé aún no está lo suficientemente maduro para el nacimiento. Además, hay que recordar que se encuentra desprotegido.

Como indicamos, una de las funciones del saco amniótico es impedir que el bebé esté expuesto a gérmenes y bacterias. Si se rompe, el feto y la madre podrían contraer infecciones. Por ello, aunque la ruptura ocurra en la semana 38, tienes que vigilar la pérdida de líquido y prepararte para ir a la clínica.

estetoscopio embarazada

¿Cómo reconocer si se me rompió la fuente?

Los signos son claros. Algunas mujeres solo sienten un hilito de líquido que recorre sus piernas. En otros casos, la pérdida es más profusa. A veces, hay quienes lo confunden con orina, ya que la incontinencia urinaria es común en el embarazo. Sin embargo, hacer la diferenciación es sencillo.

Lo primero que debes tener en cuenta es que el líquido amniótico no tiene color ni olor (aunque en ocasiones puede tener un olor similar al de la lejía). Por ello, puedes usar una toalla blanca para empaparla con el líquido y luego observarla y olerla. También puedes contraer los músculos de la pelvis; si se trata de orina, el flujo cesará. Si no, estaremos ante una rotura de fuente.

embarazada en silla de ruedas

¿Qué debo hacer?

Si el líquido amniótico es transparente puedes actuar con relativa calma. Pero si presenta un color verdoso, amarillento u oscuro, debes acudir cuanto antes a la clínica. Esto podría ser signo de que hay meconio (las primeras heces del bebé) en el fluido amniótico, aunque ocurre en un bajo porcentaje de casos.

Una vez que te hospitalices, es probable que el médico induzca el parto dentro de las 24 horas. Sin embargo, hay especialistas que prefieren dejar que las madres tengan un trabajo de parto más largo y monitorean el proceso para evitar infecciones.

embarazada en clínica

Por esto, es importante que converses con tu médico sobre su protocolo en esos casos: qué periodo de tiempo esperan después de la rotura de fuente y cómo supervisan el proceso. Esto te dará mayor tranquilidad en caso de que suceda.

Por último, debes saber que no existe el “nacimiento seco”, ya que aproximadamente un tercio del líquido que pierdes es reemplazado cada hora. Y recuerda que si te sucede, Auna cuenta con servicio de emergencias las 24 horas. Si quieres mantenerte informada, descarga aquí nuestra guía gratuita para madres primerizas.

 

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